Nada en la Maleta

Aprendiendo a vivir

Nuevos rumbos

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Hay cosas que, cuando se acaban, se acaban.

Lo había sentido durante las semanas anteriores y hoy se ha confirmado explícitamente. Así debe ser.

Poco a poco, esta muerte y renacimiento se van extendiendo por cada átomo que creé, como una onda en el agua.

Algo estaba notando. Esta mañana me avisaron mis dedos, cada vez que los movía. Llega el momento del cambio de piel.

Fueron años maravillosos, y una preciosa creación. Un profundo sentimiento de amor que rebosa por cada rincón de mi hogar. Hace ya un año que todo se lavó, se limpió. Al secarse, dejó impregnada sólo la fragancia de dos ángeles. Es tiempo de marchar.

Hoy mis dedos me avisan, como ya lo lleva haciendo un tiempo mi corazón. Y ella me dice que esté tranquila, y así estoy. Confío en ella… y en mí.

Mi maleta está vacía. Y yo, impregnada de agradecimiento y amor hacia lo vivido, que ya volvió al lugar de donde partió.

El mundo gira. Esta vez, me voy con él.

3 Comentarios

  1. Qué precioso, Marga. Estoy justamente en ese proceso. Me encanta la conexión que he establecido contigo, pues parece que escribieras según las experiencias que estoy viviendo. Celebro tu valiente decisión, y te auguro bendiciones de paz y alegría para tu vida. Dicen que quien se arriesga a decir adiós a una situación incómoda es premiado con un nuevo hola a algo muchísimo mejor.

    • Gracias, Lourdes 🙂

      Las cosas son más fáciles cuando entiendes cómo funcionan y has resuelto suficientes asuntos como para amarte y amar a los demás. La vida está llena de ciclos, y parece que, por fin, estoy aprendiendo a vivir 😉

      Me alegra mucho que te resuene y te sirva lo que escribo. Quizá, en el fondo, lo que ocurre es que nos hablamos a nosotros mismos a través de los demás <3

      • Es cierto, y me gusta lo que dices: “nos hablamos a nosotros mismos a través de los demás”. Me incorporo tu frase a mi subconsciente y en mis conversaciones 😉
        Hoy con cierto dolor tomé esa decisión, así que estoy abierta a que una ventanita se abra ya al haber cerrado una puerta que no me conducía a nada (tiene que ver con el bloguero que te comenté anteriormente). Lo bueno es que estoy en paz, muchas gracias por lo que escribes.

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