Querido amigo, hay ocasiones en que el sentimiento es tan grande, tan abrumador, que no hay palabras para describirlo.
Los veo al otro lado del umbral y me preguntan «¿estás lista?».
Entonces observo cómo ese estado que tanto parece que deseamos alcanzar deja de ser tan llamativo cuando ves y sientes lo que antes sólo creías: que siempre ha estado en tu mano.
Es tan hermoso mirar desde aquí…